¡Cuanto tiempo hacía... ya casi no lo recordaba...!
¡cómo estuvieron las aguas... que me hicieron llegar hasta aquí!
complicado el principio... complicado el viaje...
y aunque ahora... conseguido haya... aquietar algo mi alma...
comenzando estoy... a escuchar a mi espíritu...
que me habla en susurros... muy tenues... aún...
Consciente del largo camino... que todavía se encuentra ante mí...
pero... ¿ que sería de mi sin mi camino ?
¿cómo habría podido yo... llegar siquiera a intuirlo...?
Más cuando todo sentir, es tristeza...
todo estar, es sufrimiento..
y el sendero se hace arduo y fatigoso...
no debemos olvidar...
que esa escarpada vía.. que nos parece hostil... e inhumana...
dura... oscura... y tan condenadamente solitaria...
es una con nosotros...
nuestra senda.. nuestra vía...
nuestra propia realidad manifestándose en la materia..
pujante...
intentando escapar de la prisión que nosotros mismos creamos...
Por eso...
¡mantén la frente alta...
prende tu llama de fuego frío...
deja que tu oscuridad te guíe...
y por lo que más quieras no temas....!
pues ahora te hayas siguiéndote a tí mismo....
Y nada de lo que suceda será en vano...
y tu corazón roto.. terminará desgarrado..
y tu mente.. se romperá en mil pedazos...
y tu esperanza.. se desvacerá tras toda esa negrura...
más, cuando creas... que el final está cerca...
y ya no tengas fuerzas casi para continuar....
dentro de ti se inflamará una certeza...
esa que ha estado siempre presente...
aunque no siempre hayas podido reparar en ella...
y en ella te apoyarás...
porque es tu certeza...
una promesa de triunfo...
tal vez el universo esté en deuda contigo...
o simplemente, te lo debas a ti mismo
porque nosotros...
jamás... jamás... jamás...
nos rendimos....
de dolor está hecha nuestra espada....
y con ella vamos rasgando el velo...
paciencia...
pues esa llama azul que se esconde en el fondo de tu pecho...
yo la veo...
y es azul...
muy azul....
martes, 9 de marzo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario